Cuando




Cuando mi voluntad rompa sus amarras, moriré:
Benditos seáis, vida, muerte,destino mío.

Edith Södergran


9 comentarios:

emejota dijo...

A veces, casi siempre vamos muriendo poquito a poco al final el hilo que nos une a la vida es casi imperceptible.
Me llama la atención esa imagen, los asturianos no le ponen luces a sus espantapájaros, pero es una genial idea. Bss.

Raticulina dijo...

Son cd's, Emejota, si les da el sol parecen farolillos.
Un farolillo de vida a la izquierda, un farolillo de muerte a la derecha.
Un destino común.
Besos

Odiseo dijo...

Yo veo un caminante (Machado)...un príncipe o un mendigo (Höderlin)...un alterego (Pessoa)...

Odiseo dijo...

Ah, cualquier cosa puedo ver menos la Justicia de este mundo...por más que recuerde la balanza.

Raticulina dijo...

Odiseo, de este mundo no, pero en su inmovilidad e inmutabilidad es un símbolo del destino humano, que es vivir y morir.
Personificarlo es, para mi, desproveerlo.

Pluvisca dijo...

La foto me gusta mucho, es como un dejar irse poco a poco...

Cuando la voluntad suelte amarras...tal vez seamos libres...

petons

Raticulina dijo...

Pluvisca, muertos pero libres, qué consuelo, jaja
Besos

Noite de luNa dijo...

No rompas las amarras voluntariamente.
Tienes que dar mucha guerra todavía

Besos

Raticulina dijo...

Aquí, no estoy por la labor aún (la de romper amarras, digo).
Besos

fotos by raticulina

presenciadeespiritu@gmail.com