Retrato (4)




Aquí, una llanura ondulada abalanzándose hacia el meidosem que se detiene, estupefacto, soltando su trabajo, en el que estaba no obstante muy empeñado, soltándolo todo para obedecer a esta fatal fascinación.
Los elásticos de su ser se tensan, se dilatan.
Puede que no sea tan peligroso como parece.

Retrato de los meidosems, Henri Michaux


Retrato (3)



Muda en cascadas, en fisuras, en fuego. Ser meidosem es mudarse así en visos cambiantes.
¿Por qué?
Por lo menos, no son llagas. Y ahí va el meidosem. Mejor reflejos y juegos de sol y de sombra que sufrir, meditar. Mejor cascadas.

Retrato de los meidosems, Henri Michaux


Retrato (2)



Esta joven meidosem es toda oriflama. Su rostro sólo dice "Contemplad mis oriflamas". Y son tan nítidas que es una gozada y que uno piensa "¿Quién será esta meidosem porta-oriflama?", porque son, aunque ella no lo sepa, oriflamas que no significan nada.
Bajo ellas, aquél que esté destinado a verlo podrá contemplar otra cosa que ni siquiera ella adivina, ocupada como está en su pavoneo.

Retrato de los meidosems, Henri Michaux


Retrato (1)




Hoy es la tarde de solaz de las meidosems. Se suben a los árboles. No por las ramas, sino por la savia.
Totalmente agotadas, perderán en los ramos, en las hojas, los líquenes y los pedúnculos la escasa forma estable que tenían.
Ascenso ebrio, suave como jabón penetrando en la mugre. Velozmente en la hierbecilla, lentamente en los viejos álamos. Suavemente en las flores. Bajo la diminuta pero fuerte aspiración de las trompas de mariposas, dejan de moverse.
Luego descienden por las raíces hacia dentro de la tierra amiga, abundante en tantas cosas, cuando se la sabe conquistar.
Gozo, gozo que invade como invade el pánico, gozo como bajo una manta.
Después, hay que bajar al suelo a las crías de los meidosems que, desperdigadas, extraviadas en los árboles, no pueden desprenderse de ellos.
Amenazarlas, o incluso humillarlas. Entonces vuelven en sí, se las desprende con facilidad y se las trae de vuelta, repletas de jugo vegetal y de resentimiento.

Retrato de los meidosems, Henri Michaux




fotos by raticulina

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