Retrato (2)



Esta joven meidosem es toda oriflama. Su rostro sólo dice "Contemplad mis oriflamas". Y son tan nítidas que es una gozada y que uno piensa "¿Quién será esta meidosem porta-oriflama?", porque son, aunque ella no lo sepa, oriflamas que no significan nada.
Bajo ellas, aquél que esté destinado a verlo podrá contemplar otra cosa que ni siquiera ella adivina, ocupada como está en su pavoneo.

Retrato de los meidosems, Henri Michaux


2 comentarios:

Fool dijo...

Las llamas blancas están más cerca de la lluvia que del fuego. Me gusta esa foto.

Pluvisca dijo...

Y es que la vanidad no deja ver nada...

Petons

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